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lunes, 9 de marzo de 2015

Miniaturas: De metal, plástico o resina va el asunto.

Este es un debate que sigue candente, aún a pesar de que estemos ya acostumbrados a que unas u otras marcas saquen anualmente miniaturas de uno u otro. Es éste un tema peliagudo que despierta sentimientos encontrados en la mayoría de los coleccionistas de miniaturas.


No sé si será por política anti consumidor de la conocidísima Games Workshop, o simplemente porque somos gente de costumbres y aún nos cuesta cambiar. El caso es que incluso hoy cuando sale el tema de la selección de uno u otro material todavía discutimos entre nosotros cuál de ellos es el mejor.





Allá por el año 2007-2008 el juego más conocido del mercado (Warhammer) comenzó a ser presa de diversos rumores, rumores que anunciaban ya la desaparición de sus miniaturas de metal. Algo que entonces se asoció a la subida de precios que el juego estaba experimentando, todos los aficionados suponían que el cambio conllevaría una reducción de costes, y por tanto del precio de mercado, notable. 

Nada más lejos de la realidad. Con la entrada de su séptima edición,  y el comienzo de la desaparición del metal, todos sabemos que las miniaturas de warhammer experimentaron uno de los mayores aumentos de precio que se le conocen hasta el momento (Al menos en lo que se refiere a miniaturas individuales y unidades especiales). La escalada de precio no se ha detenido desde entonces, y hoy día con cada nuevo material el coste para el aficionado aumenta. 


Podríamos decir que esto ha hecho que muchos antiguos aficionados a su juego, entre los que me incluyo, tengan cada vez un peor concepto de la compañía inglesa. Ni que decir tiene que también hace que muchos nos planteemos continuar o no con nuestras colecciones. Lo cierto es que aun escuchando solo a sus asesores financieros la compañía sigue en la cresta de una ola, cada vez más inestable a simple vista.

Pero dejando a Games Workshop y su finecast de lado otras muchas compañías han intentado modificar sus materiales con mayor o menor éxito. Vamos al segundo ejemplo más famoso en el mundillo: Confrontation. Para los que no lo conozcan Confrontation era un juego, de la compañía francesa Rackam, basado en combates a pequeña escala o bandas, que ofrecía miniaturas de metal a un precio de unos 10-12€ durante la primera década del siglo XXI.


Su caso es de los más llamativos, ya que en el año 2005 se atrevieron a innovar en un mercado cada vez más sobresaturado. Su idea fue escoger sustituir toda su gama en metal por miniaturas prepintadas en plástico semirrígido, lo que causó en poco tiempo la quiebra y desaparición de las empresas de modelismo. Una lástima porque aún hoy sus miniaturas y conceptos son, al menos a mi parecer, algunos de los mejores del mercado. 


Parece ser que a los coleccionistas y aficionados a su juego no pareció gustarles la idea de que las miniaturas siendo en plástico tuvieran el mismo coste que sus antecesores metálicos. Pero... Por qué quebró realmente Confrontation? Sus miniaturas no habían perdido calidad (Disponemos de versiones de ambas en nuestra colección), el precio no había aumentado y el juego seguía teniendo la misma garra que al principio, Fueron las batallas de grandes armadas lo que lo hundieron?

¿Cuál fue el error? ¿Se habían adelantado a su época o estábamos demasiado cerrados en nuestros deseos metálicos entonces? Es una pregunta que aún hoy me planteo… Garuden de Forja y Desván daba el siguiente comentario el otro día en su grupo de Facebook (Somos fans de Rorkror): Raro es hoy día el aficionado que no tiene miniaturas de plástico en su colección.

¿Entonces qué es lo que realmente ha cambiado? ¿La oferta o el aficionado? ¿Hemos evolucionado hasta el punto de importarnos bien poco el material de la miniatura? En mi caso nunca me ha importado, si bien es cierto que prefiero pagar lo mismo por una miniatura en metal que 4-5€ más por el mismo modelo en plástico (GW a los hechos me remito).


Pero sigamos un poco con la incursión de distintas compañías en otros materiales. Vamos ahora con otra que está a la orden del día: Gamezone, la compañía franco-española responsable del accidentado pero exitoso crowfunding de Heroquest 25 aniversario. Ésta marca tiene sus fans y sus detractores por distintas razones. En mi caso me cuento entre los primeros, ya que se atrevieron a sacar grandes proxis con un gran precio a principios de este siglo.

Unos meses antes de lanzar el famoso proyecto, Gamezone experimentó con sus primeras minis de resina plástica. Decidieron sacar algunas de sus unidades de elfos oscuros en resina, ¿Ha sido el resultado el que se esperaban? Los costes de producción de miniaturas disminuyeron, con lo que una miniatura que costaba en torno a 13€ ha visto disminuido su precio al público a 5€.  Del mismo modo nos ofrece 10 lanceros/as elfos oscuros por un precio de 9€.


Si bien resultan algo más complicados a nivel de pegado que las anteriores, al menos a simple vista no se aprecia pérdida de calidad en la miniatura. Se rumorea que han mejorado la producción de resina para la salida de Heroquest. Habrá que ver en qué queda ésta andadura.

La siguiente que podemos remarcar es mantic. Mantic es una compañía que posee distintos juegos de mesa y miniaturas. Entre ellos podemos encontrar: Dreadball (futbol de ciencia ficción), Deadzone (Juego de bandas de ciencia ficción) y Kings of War (Batallas de ejércitos de fantasía). 

Lo cierto es que parece que Mantic no deja de cosechar éxitos desde hace unos años. Sus miniaturas en plástico no tienen un precio muy elevado, es fácil hacerse con ellas y sus juegos tienen un gran número de fans, al menos en la península ibérica. No he trabajado con ellas, pero las he tenido en mano, al menos la calidad final parece ser bastante buena.
 

Podemos resaltar también la española Avatars of War que con sus unidades de plástico y sus héroes en metal parece estar teniendo un éxito variable. Personalmente es una compañía cuyos diseños adoro, su juego Deathmatch (héroes fantásticos que se enfrentan en un estadio ante el público) me encanta… pero se ha ganado algún que otro detractor por la tardanza de su último proyecto: Elfas brujas en plástico para su juego Warthrone. 

Aún está por ver cómo se ven afectados por los últimos eventos. La verdad es que no me gustaría ver sus impresionantes minis de fantasía desaparecer del mercado.


Los americanos Reaper son otra de las que han estado modificando sus proyectos durante el último año. Sus antiguos modelos en metal se han visto trasladados en gran número a diferentes gamas en plástico blando (bones, chronoscophe y pathfinder). El resultado son unos héroes en plástico blando por escasamente 2.5€, muy difíciles de romper y que aceptan el pintado con facilidad. 

Personalmente tenemos varios de sus modelos (tanto en metal como en plástico) y estamos bastante contentos con el resultado y éxito de su gama plástica. Otro indicativo de que el mercado también está cambiando.


En el lado opuesto nos encontramos con la también famosa compañía española Corvus Belli y su juego Infinity the Game. Una compañía especializada ahora en sacar diferentes miniaturas de metal en un concepto de ciencia ficción futurista. Su juego Infinity ha alcanzado gran fama al otro lado del charco y la escalada de precios (y escala) que está experimentando no parece importar demasiado a nuestros homónimos Estadounidenses.
Por mi parte me encantan sus miniaturas pero si los precios continúan aumentando a éste ritmo creo que mi banda empezará a incorporar más proxys en plástico de los que ya tiene.


Podría pasarme el día hablando de unas y otras, seleccionando pros y contras pero creo que con estas he hablado más o menos de todos los casos. Sé que he dejado compañías como Zenit (némesis y Kensei), Malifaux (que no hace más que subir el precio), Soda pop, etc. Pero quiero que comprendáis que la cosa era hacernos una idea de la evolución actual.


En conclusión, podemos decir que el mercado ha variado su tendencia de manera clara, pero a mi parecer eso se debe también a un cambio en el modelo de coleccionista. Creo que cada vez nos importa menos el material en relación a la calidad y precio. Mientras la miniatura tenga una calidad determinada, y un precio que se adapte a nuestro presupuesto, no nos importará incorporarla a nuestras unidades (al menos en mi caso).  

¿Qué opináis vosotros wargamers? ¿Creéis que ha cambiado el concepto de modelista o se debe única y exclusivamente a modificaciones del mercado?

¡Animaos a comentar y no dejéis de leerla! ¡Gracias y un saludo!

Consagrad vuestra vida a Tzeentch el que cambia las cosas
Darkpasionsplay

2 comentarios :

  1. La verdad que no soy de coleccionar warhammer u otros tipos de figuras para juego, principalmente porque se que me van a impactar el bolsillo y quiero evitar la tentación. Pero aun así siempre he tenido la percepción de que las figuras de metal son superiores. Esto último es una percepción mía. A pesar de no ser experto en el tema de las miniaturas si conozco de marketing y economía por lo que me atreveré a dar unos comentarios (totalmente sesgados) en base a la lectura del artículo.

    Siempre le he tenido respeto a las figuras de metal. Para mi las figuras de metal implican que hay calidad (y por lo que veo es el sentir de la mayoría de los coleccionistas), pero los precios de los metales han ido aumentando con el paso de los años (culpen el auge de China principalmente) con el consiguiente aumento de la materia prima.

    El pasar de metal a resina en una época en que el metal simbolizaba caildad y resina no, era dar un paso atrás. En mi opinión los franceses se adelantaron, el mercado no estaba listo para la época, había demasiada resistencia del público.

    Por otra parte en el paso de metal a resina alguna empresa tenía que dar el primer paso. Las primeras bajas eran importantes para hacerle saber al público que iban haber cambios en la industria. La caida de Confrontation fue importante.

    No lo tengo muy claro pero me da la impresión por el artículo que Confrontation sacó fiugras de resina EN VEZ DE las de metal. Tal vez hubiera funcionado si sacaban como una linea paralela o usaban otra empresa para el experimento. Al cambiar de metal a resina cambiaron el posicionamiento de la empresa en un momento en el que no había suficiente público para sostenerlo.

    Por otra parte la teoría del marketing dice que si vas a darle un cambio al consumidor, este debe percibir que sale ganando. El caso de Big Cola vs. Coca Cola podría usarse de ejemplo. Big Cola entra al mercado a un precio muy por debajo de las colas regulares ya que su gasto publicitario es bien bajo. Este ahorro lo trasladan al cliente y listo, tienen un producto de calidad a bajo precio. Traducido al mercado de figuras un cambio de metal a resina debería haber llevado una disminución del precio.

    El caso atípico en este sentido es el de Warhammer, en mi opinión este juego tiene una base tan grande y leal que se pudo dar el lujo de hacer el salto a cambio de perder una parte de su clientela. Se comportó como lo hacen los productos de lujo con demanda inelástica. Su consumo permanece sin importar lo alto o bajo que esté el precio.

    Michel Cárdenas

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    1. Michel. Gran comentario compañero.

      En primer lugar gracias por pasarte por nuestra entrada y por comentar. Creo que coincido prácticamente con la totalidad de las apreciaciones.

      En el caso de Rackham creo, como tú, que el mercado no estaba preparado para un cambio tan radical y que precisamente una política más conservadora con ligeras investigaciones al mercado (Cambiar algunos productos solo?) podría haberla salvado.

      En el segundo caso creo ya como consumidor que en efecto si a mí me cambian el metal por un producto plástico a un coste menor obviamente me plantearé cambiarlo (de hecho hoy día eso prima en mis colecciones). Es lo que está haciendo la compañía novel mom miniatures, ofreciendonos unos productos en resina de grandísima calidad por un precio irrisorio.

      Con la workshop hemos topado. Precisamente ayer me decepcionó de nuevo, hay conceptos muy buenos para su última actualización (otros más bien mediocres), han subido los precios a un nivel profano, y no han renovado la miniatura más famosa de warhammer el puto señor del fin de los tiempos (esto me ha dolido en mi corazoncito de comandante caótico). Por lo tanto está al nivel de caviar o la cocina de diseño... mucho ruído y al final te quedas con hambre.

      Gracias de nuevo por tu apreciación tío ;)

      ---Dark---

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